
Esta semana, Blanca Juana platica con Ana María. Es antropóloga por vocación, inquieta social y gran referente de la publicidad con tino y estilo.
Pasó de ser la gran creativa, inmortalizada por una campaña que suena en los oídos de todo aquel que se topa con la marca Palacio de Hierro, a probarse como manager y empresaria, y a volver, hoy, a sus inquietudes primeras: las ideas, la manifestación periodística y “la estrategia de emociones colectivas”, como ella misma explica su actual labor de consultora. Estudiosa siempre: No sólo porque saber le da mundo, sino porque la prepara hasta para lo que no ve venir.
Escuchen por favor la historia de cómo pasó de ser la directora desechada a la socia del nuevo dueño que iba a despedirla. Escuchen también el encuentro con Monsiváis y la historia de amor con su admirado esposo. Un episodio sobre sensibilidad y buenas pasiones.
Acá su LinkedIn.
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Esta semana, Blanca Juana platica con Ana Victoria: Muy pronto en la chamba se dio cuenta de que las reglas de la vida profesional estaban diseñadas en lenguaje masculino. No era casualidad que las mujeres no figuráramos. Decidió, entonces, poner su talento y conocimientos al servicio de una nueva y creciente tribu.
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Esta semana, Blanca Juana platica con Ale: La más potrilla de una familia, que tenía más bríos que dudas, siguió su naturaleza fuerte y terminó dirigiendo a todos los demás. Éste es un episodio sobre sacar la casta; es también la historia de una mujer que aplica la sabiduría de “cabeza fría + corazón calientito”. Y, en vez de retirarse para comunicarse con caballos –como es su anhelo–, sigue presidiendo, con amor y compromiso, el negocio que fundó su sibarita papá. Amo la historia improbable de cómo terminó conduciendo a su clan.

Esta semana, Blanca Juana platica con Sylvia: ella es burbujeante como la champaña de celebración que abrimos hoy. No me imagino a alguien mejor para personificar el episodio 100 de Buena Banda Podcast.
Rebelde desde que escondía los acordeones en el delantal y fumaba a los 15, neceó con ser publicista a pesar del juicio de su papá. Llegó a dirigir las agencias icónicas y brillar en los consejos gremiales, creó piezas que hoy son referencia, influyó entre los grandes y se independizó de todas las formas.