
Nació en San Diego, vivió de niña y adolescente en la CDMX y Monterrey, y terminó haciendo su vida adulta en Guadalajara, desde donde comanda la operación de uno de los monstruos logísticos de este país.
Es gozadora, amiguera, amante de la naturaleza y autodesafiada. Ella misma se define como adicta a la incomodidad. Aprendió desde chica a negociar, a olfatear oportunidades, a vigilar la contabilidad y los flujos, y a sentirse cómoda entre chinos, en sus muchos viajes al gigante asiático.
Tiene una convicción muy clara que se impone ante cualquier camino que suene a destino. “Yo no vine a este mundo a sufrir”, dice. Si lleva meses mal por algo, cambia de rumbo con pragmatismo.
Hoy dirige con precisión relojera a cientos de personas, pero se rehúsa a hacer lo mismo con su libre vida personal.
Ingeniera Industrial por el Tec de Monterrey, ha sido formada en liderazgo por el IPADE.
Encuentra a Teresa en LinkedIn.
.webp)
Esta semana, Blanca Juana platica con Ana Victoria: Muy pronto en la chamba se dio cuenta de que las reglas de la vida profesional estaban diseñadas en lenguaje masculino. No era casualidad que las mujeres no figuráramos. Decidió, entonces, poner su talento y conocimientos al servicio de una nueva y creciente tribu.
.webp)
Esta semana, Blanca Juana platica con Ale: La más potrilla de una familia, que tenía más bríos que dudas, siguió su naturaleza fuerte y terminó dirigiendo a todos los demás. Éste es un episodio sobre sacar la casta; es también la historia de una mujer que aplica la sabiduría de “cabeza fría + corazón calientito”. Y, en vez de retirarse para comunicarse con caballos –como es su anhelo–, sigue presidiendo, con amor y compromiso, el negocio que fundó su sibarita papá. Amo la historia improbable de cómo terminó conduciendo a su clan.

Esta semana, Blanca Juana platica con Sylvia: ella es burbujeante como la champaña de celebración que abrimos hoy. No me imagino a alguien mejor para personificar el episodio 100 de Buena Banda Podcast.
Rebelde desde que escondía los acordeones en el delantal y fumaba a los 15, neceó con ser publicista a pesar del juicio de su papá. Llegó a dirigir las agencias icónicas y brillar en los consejos gremiales, creó piezas que hoy son referencia, influyó entre los grandes y se independizó de todas las formas.