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Maestra en capitalizar las oportunidades, se dedica, básicamente, a sacarle jugo profesional a su mejor talento personal: la gente. Como entendedora aguda de lo colectivo, sabe que la conexión profunda genera glorias y que en la colaboración están la fuerza y la fortuna. Parece aplicar su misma habilidad en todo: el tejido fino de las relaciones humanas con gusto y gracia.
¿Cuál es la clave para trabajar con tu marido sin morir en el intento? Hazlo tu mentor y hazlo también tu mentée. Háblense claro y que tu voz y su voz pesen lo mismo.
Lo mejor de Oso Trava es su mujer, dicen. Y lo mejor de esta mujer es que sabe lo que trae puesto: una inteligencia serena, mucha sensatez y buena determinación para la vida, con lo que sea que venga: ya sea la necesidad de sacudirse expectativas sociales o asumir un rol de mamá que resultó más difícil de lo que esperaba.
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Esta semana, Blanca Juana platica con Sylvia: ella es burbujeante como la champaña de celebración que abrimos hoy. No me imagino a alguien mejor para personificar el episodio 100 de Buena Banda Podcast.
Rebelde desde que escondía los acordeones en el delantal y fumaba a los 15, neceó con ser publicista a pesar del juicio de su papá. Llegó a dirigir las agencias icónicas y brillar en los consejos gremiales, creó piezas que hoy son referencia, influyó entre los grandes y se independizó de todas las formas.
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Esta semana, Blanca Juana platica con Ana Victoria: Muy pronto en la chamba se dio cuenta de que las reglas de la vida profesional estaban diseñadas en lenguaje masculino. No era casualidad que las mujeres no figuráramos. Decidió, entonces, poner su talento y conocimientos al servicio de una nueva y creciente tribu.
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Esta semana, Blanca Juana platica con Ale: La más potrilla de una familia, que tenía más bríos que dudas, siguió su naturaleza fuerte y terminó dirigiendo a todos los demás. Éste es un episodio sobre sacar la casta; es también la historia de una mujer que aplica la sabiduría de “cabeza fría + corazón calientito”. Y, en vez de retirarse para comunicarse con caballos –como es su anhelo–, sigue presidiendo, con amor y compromiso, el negocio que fundó su sibarita papá. Amo la historia improbable de cómo terminó conduciendo a su clan.