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Si piensan: “Esto ya no es para mí” y en su anhelo está que su siguiente parada sea una buena empresa, cuál es su Top of Mind? Pues ella está ahí, en los cuernos de la luna corporativa. Felizota y agradecida.
Se sabe una mujer fuerte, exigente y también muy buena amiga. Es inteligente, overachiever, amorosa y dedicada. Confía en su sonrisa para conseguir las cosas y en que siempre habrá un camino.
Estando en París, se aventó a tener a su hijo sin papá; años después, siendo mamá sola, logró hacer su segunda maestría en Harvard. Y otra osadía: se casó a los 47 años con todo y vestido de novia y su marido vive y trabaja en Nueva York. Ya vieron que no le preocupa salirse del molde.
¿Cómo tiene que ser la mujer a la que el empresario mejor reputado de México le encarga su nombre y el de su compañía? Se los digo yo: cuidadosa en los detalles, confiable, con gran capacidad de interlocución y muy buen delivery.
Si hay una marca de alcance, esa es Comex. Impacta a millones. Impacta parejo. No hay un mexicano que no haya pintado algún espacio en algún momento importante de su vida. Y es que todo tiene color: las cosas, los lugares, los estados de ánimo que atravesamos, nuestros sueños…Qué alegría tan colorida que Comex respalde los #NuevosLiderazgos de la Temporada 4 de Buena Banda. ¡Vamos a darle!
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Esta semana, Blanca Juana platica con Ana Victoria: Muy pronto en la chamba se dio cuenta de que las reglas de la vida profesional estaban diseñadas en lenguaje masculino. No era casualidad que las mujeres no figuráramos. Decidió, entonces, poner su talento y conocimientos al servicio de una nueva y creciente tribu.
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Esta semana, Blanca Juana platica con Ale: La más potrilla de una familia, que tenía más bríos que dudas, siguió su naturaleza fuerte y terminó dirigiendo a todos los demás. Éste es un episodio sobre sacar la casta; es también la historia de una mujer que aplica la sabiduría de “cabeza fría + corazón calientito”. Y, en vez de retirarse para comunicarse con caballos –como es su anhelo–, sigue presidiendo, con amor y compromiso, el negocio que fundó su sibarita papá. Amo la historia improbable de cómo terminó conduciendo a su clan.

Esta semana, Blanca Juana platica con Sylvia: ella es burbujeante como la champaña de celebración que abrimos hoy. No me imagino a alguien mejor para personificar el episodio 100 de Buena Banda Podcast.
Rebelde desde que escondía los acordeones en el delantal y fumaba a los 15, neceó con ser publicista a pesar del juicio de su papá. Llegó a dirigir las agencias icónicas y brillar en los consejos gremiales, creó piezas que hoy son referencia, influyó entre los grandes y se independizó de todas las formas.