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¿Quién es esta mujer cejona y gestuda, que habla cerquísima de la cámara con un micro chiquitito y una taza de café en la mano, que entretiene y monetiza como pocos? ¿Cómo logró colocar su podcast en el Número 1 de la categoría de negocios en México en tan solo unos meses?
No hay fórmulas mágicas, sino un conjunto de factores ganadores: mucha investigación en los temas, varios años de prueba y error, una audiencia construida con devoción y compromiso, horas de consumo de productos exitosos y un estilo particular para narrar. Por supuesto, no sobra la gracia, la formación analítica y el cuidado al detalle.
Estamos frente a una todoterreno: una emprendedora ambiciosa, dueña de una cabeza que gira rápido, un gran sentido del humor, mucha curiosidad y mucha personalidad. Además es mamá de una bebé y otro niñito que está a punto de turrón.
A estas alturas de su carrera, rechaza rápido lo que siente que no le va. Sobre todo, cuando la brújula del éxito parece ya ser tan clara: lo que le
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Esta semana, Blanca Juana platica con Ale: La más potrilla de una familia, que tenía más bríos que dudas, siguió su naturaleza fuerte y terminó dirigiendo a todos los demás. Éste es un episodio sobre sacar la casta; es también la historia de una mujer que aplica la sabiduría de “cabeza fría + corazón calientito”. Y, en vez de retirarse para comunicarse con caballos –como es su anhelo–, sigue presidiendo, con amor y compromiso, el negocio que fundó su sibarita papá. Amo la historia improbable de cómo terminó conduciendo a su clan.

Esta semana, Blanca Juana platica con Sylvia: ella es burbujeante como la champaña de celebración que abrimos hoy. No me imagino a alguien mejor para personificar el episodio 100 de Buena Banda Podcast.
Rebelde desde que escondía los acordeones en el delantal y fumaba a los 15, neceó con ser publicista a pesar del juicio de su papá. Llegó a dirigir las agencias icónicas y brillar en los consejos gremiales, creó piezas que hoy son referencia, influyó entre los grandes y se independizó de todas las formas.
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Esta semana, Blanca Juana platica con Ana Victoria: Muy pronto en la chamba se dio cuenta de que las reglas de la vida profesional estaban diseñadas en lenguaje masculino. No era casualidad que las mujeres no figuráramos. Decidió, entonces, poner su talento y conocimientos al servicio de una nueva y creciente tribu.