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Ella va de estampados, moños y colores vivos, en plan rosa y detalles que brillan. Es alta, es graciosa; ojona. Parece una niña apenas crecida, pero cuando abre la boca calla la de todos los que la rodean.
Políticos del más alto calibre la quieren cerca, los líderes empresariales la convocan a todas las mesas, y acaba de cumplir 32 años.
Nacer en el privilegio, muy privilegiado, no ha nublado un ápice su visión de águila de altos vuelos, ni tampoco su sentido de responsabilidad.
Está perfectamente consciente de lo que implica el lugar que ocupa en este momento y en este país. Llevamos hablando durante años, –¡y qué bueno!– de Laura y Gina Diez Barroso, de Mariasun Aramburuzabala, de Laura Zapata…, las mujeres poderosas que son dueñas.
Ahora, pongan atención y grábense este nuevo nombre: Altagracia.
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Esta semana, Blanca Juana platica con Ana Victoria: Muy pronto en la chamba se dio cuenta de que las reglas de la vida profesional estaban diseñadas en lenguaje masculino. No era casualidad que las mujeres no figuráramos. Decidió, entonces, poner su talento y conocimientos al servicio de una nueva y creciente tribu.

Esta semana, Blanca Juana platica con Sylvia: ella es burbujeante como la champaña de celebración que abrimos hoy. No me imagino a alguien mejor para personificar el episodio 100 de Buena Banda Podcast.
Rebelde desde que escondía los acordeones en el delantal y fumaba a los 15, neceó con ser publicista a pesar del juicio de su papá. Llegó a dirigir las agencias icónicas y brillar en los consejos gremiales, creó piezas que hoy son referencia, influyó entre los grandes y se independizó de todas las formas.
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Esta semana, Blanca Juana platica con Ale: La más potrilla de una familia, que tenía más bríos que dudas, siguió su naturaleza fuerte y terminó dirigiendo a todos los demás. Éste es un episodio sobre sacar la casta; es también la historia de una mujer que aplica la sabiduría de “cabeza fría + corazón calientito”. Y, en vez de retirarse para comunicarse con caballos –como es su anhelo–, sigue presidiendo, con amor y compromiso, el negocio que fundó su sibarita papá. Amo la historia improbable de cómo terminó conduciendo a su clan.