
Con su MBA bajo el brazo y la vara alta de la excelencia familiar, hoy declara una profesión que le da risa y un poquito de pena. Pero también le da satisfacciones, dinero y ganas de seguir creando más y más. Algo godín y entrepreneur, hasta hace poco era una entusiasta country manager, pero terminó burnouteada. Hoy está adquiriendo brillo en crudo, al natural; con la vulnerabilidad como parte de su sello y gracias a la confianza que da la relación con una socia amiga.
Desde Houston, con visitas frecuentes a México, sigue diseñando su propio esquema de trabajo y de vida. Ahora sí, no va a soltar la intención de afinar un sentido profesional propio y tampoco su estabilidad mental.
Es transparente y genuina. Se atreve con incomodidad. Tiene mucha lectura y mucha frescura. Ambas para compartir.
Este episodio es para agarrar confianza en una misma. Para atreverse a liberarse.
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Esta semana, Blanca Juana platica con Ale: La más potrilla de una familia, que tenía más bríos que dudas, siguió su naturaleza fuerte y terminó dirigiendo a todos los demás. Éste es un episodio sobre sacar la casta; es también la historia de una mujer que aplica la sabiduría de “cabeza fría + corazón calientito”. Y, en vez de retirarse para comunicarse con caballos –como es su anhelo–, sigue presidiendo, con amor y compromiso, el negocio que fundó su sibarita papá. Amo la historia improbable de cómo terminó conduciendo a su clan.

Esta semana, Blanca Juana platica con Sylvia: ella es burbujeante como la champaña de celebración que abrimos hoy. No me imagino a alguien mejor para personificar el episodio 100 de Buena Banda Podcast.
Rebelde desde que escondía los acordeones en el delantal y fumaba a los 15, neceó con ser publicista a pesar del juicio de su papá. Llegó a dirigir las agencias icónicas y brillar en los consejos gremiales, creó piezas que hoy son referencia, influyó entre los grandes y se independizó de todas las formas.
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Esta semana, Blanca Juana platica con Ana Victoria: Muy pronto en la chamba se dio cuenta de que las reglas de la vida profesional estaban diseñadas en lenguaje masculino. No era casualidad que las mujeres no figuráramos. Decidió, entonces, poner su talento y conocimientos al servicio de una nueva y creciente tribu.