
Un día, un buen mentor le sembró la idea de que podía ser CEO. La idea se volvió sueño direccionado. Luego vino un primer No, y después, la preparación de tres años para el Sí que terminaría llegando. Hoy es la reina camionera, conoce y domina el corazón de su organización, y su liderazgo abarca a unas 700 personas que operan a 10 mil más. Ella no ve imposibles, ve oportunidades. Va diseñando su vida en el camino y ya probó que puede conseguir todo lo que quiere, incluso una realidad tan desafiante como la de ser madre de gemelos sin pareja.
Algunas claves: hacerse de paciencia, contar con la ambición profesional correcta y construir una red de colaboradores amorosos.
En temas de límites y retar al sistema, no se pierdan la anécdota final sobre el jefe y la junta y los hijos…

Esta semana, Blanca Juana platica con Sylvia: ella es burbujeante como la champaña de celebración que abrimos hoy. No me imagino a alguien mejor para personificar el episodio 100 de Buena Banda Podcast.
Rebelde desde que escondía los acordeones en el delantal y fumaba a los 15, neceó con ser publicista a pesar del juicio de su papá. Llegó a dirigir las agencias icónicas y brillar en los consejos gremiales, creó piezas que hoy son referencia, influyó entre los grandes y se independizó de todas las formas.
.webp)
Esta semana, Blanca Juana platica con Ale: La más potrilla de una familia, que tenía más bríos que dudas, siguió su naturaleza fuerte y terminó dirigiendo a todos los demás. Éste es un episodio sobre sacar la casta; es también la historia de una mujer que aplica la sabiduría de “cabeza fría + corazón calientito”. Y, en vez de retirarse para comunicarse con caballos –como es su anhelo–, sigue presidiendo, con amor y compromiso, el negocio que fundó su sibarita papá. Amo la historia improbable de cómo terminó conduciendo a su clan.
.webp)
Esta semana, Blanca Juana platica con Ana Victoria: Muy pronto en la chamba se dio cuenta de que las reglas de la vida profesional estaban diseñadas en lenguaje masculino. No era casualidad que las mujeres no figuráramos. Decidió, entonces, poner su talento y conocimientos al servicio de una nueva y creciente tribu.